Mié 13 may Jue 14 may Vie 15 may Sáb 16 may Dom 17 may Lun 18 may Mar 19 may Mié 20 may Jue 21 may Vie 22 may Sáb 23 may Dom 24 may Lun 25 may Mar 26 may Mié 27 may Jue 28 may Vie 29 may Sáb 30 may Dom 31 may
Lun 1 jun Mar 2 jun Mié 3 jun Jue 4 jun Vie 5 jun Sáb 6 jun Dom 7 jun Lun 8 jun Mar 9 jun Mié 10 jun Jue 11 jun Vie 12 jun Sáb 13 jun
Dom 14 jun
Lun 15 jun
Mar 16 jun
Mié 17 jun
Jue 18 jun
Vie 19 jun
Sáb 20 jun
Dom 21 jun
Lun 22 jun
Mar 23 jun
Mié 24 jun
Jue 25 jun
Vie 26 jun
Sáb 27 jun
Dom 28 jun
Lun 29 jun
Mar 30 jun
Mié 1 jul
Jue 2 jul
Vie 3 jul
Sáb 4 jul
Dom 5 jul
Lun 6 jul
Mar 7 jul
Mié 8 jul
Jue 9 jul
Vie 10 jul
Sáb 11 jul
Dom 12 jul
Lun 13 jul
Mar 14 jul

Jueves 11 de junio de 2026

«Aquí se juegan las verdaderas batallas»

Memoria de san Bernabé, Apóstiol

ORACIÓN PREPARATORIA

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Cristo, Rey nuestro.

¡Venga tu Reino!

LECTURAS DE HOY

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 11, 21b-26; 13, 1-3

Llegó la noticia a oídos de la Iglesia de Jerusalén, y enviaron a Bernabé a Antioquía; al llegar y ver la acción de la gracia de Dios, se alegró y exhortaba a todos a seguir unidos al Señor con todo empeño, porque era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y de fe. Y una multitud considerable se adhirió al Señor. Bernabé salió para Tarso en busca de Saulo; cuando lo encontró, se lo llevó a Antioquía. Durante todo un año estuvieron juntos en aquella Iglesia e instruyeron a muchos. Fue en Antioquía donde por primera vez los discípulos fueron llamados cristianos.En la Iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simeón, llamado Níger; Lucio, el de Cirene; Manahén, hermano de leche del tetrarca Herodes, y Saulo. Un día que estaban celebrando el culto al Señor y ayunaban, dijo el Espíritu Santo: «Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado». Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los enviaron.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 97, 1-6

R/. El Señor revela a las naciones su justicia

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, Aleluya.

Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.

R. Aleluya.

EVANGELIO DEL DÍA

Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos

† Del santo Evangelio según san Mateo 5, 20-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.

Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.

Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.

Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo”.

Palabra del Señor

Gloria a ti, Señor Jesús

REFLEXIONES DEL EVANGELIO

«En verdad, lo más justo y adecuado es que la criatura imite a su Creador, que ha establecido la reparación y santificación de los creyentes en el perdón de los pecados, haciendo así que de reos nos convirtiéramos en inocentes y que la abolición del pecado en nosotros fuera el origen de las virtudes» (San León Magno)
«La paz se construye en el corazón y a partir del corazón, arrancando el orgullo y las reivindicaciones, y midiendo el lenguaje, porque también se puede herir y matar con las palabras, no sólo con las armas» (León XIV)
«Jesús recogió [retomó] los diez mandamientos, pero manifestó la fuerza del Espíritu operante ya en su letra. Predicó la ‘justicia que sobrepasa la de los escribas y fariseos’ (Mt 5,20), así como la de los paganos. Desarrolló todas las exigencias de los mandamientos (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2.054)

DESPEDIDA

Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén.

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.

Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te bendiga.