Lunes 25 de mayo de 2026

ORACIÓN PREPARATORIA

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Cristo, Rey nuestro.

¡Venga tu Reino!

LECTURAS DE HOY

Primera Lectura

Lectura del libro del Génesis 3, 9-15. 20

El Señor Dios llamó a Adán y le dijo: «¿Dónde estás?».Él contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí».El Señor Dios le replicó: «¿Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?».Adán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí».El Señor Dios dijo a la mujer: «¿Qué has hecho?».La mujer respondió: «La serpiente me sedujo y comí».El Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho eso, maldita tú entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su descendencia; esta te aplastará la cabeza, cuando tú la hieras en el talón».Adán llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

Salmo Responsorial

Salmo 86, 1-2.3 y 5. 6-7

R/. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, Aleluya.

R. Aleluya.

EVANGELIO DEL DÍA

Mujer, ahí tienes a tu hijo

† Del santo Evangelio según san Juan 19, 25-34

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo».Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre».Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio.Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: «Tengo sed».Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca.Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: «Está cumplido». E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.Reciba el Evangelio con el comentario de cada día en su WhatsAppHaga click en "Suscribirme" desde su móvil y luego pulse el botón "Seguir" en su WhatsApp.

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Palabra del Señor

Gloria a ti, Señor Jesús

REFLEXIONES DEL EVANGELIO

«¡Qué Madre tan llena de amor que tenemos! ¡Hagámonos semejantes a Ella e imitémosla en su amor! Ella tuvo compasión de nosotros hasta el punto de no considerar para nada su pérdida material y su sufrimiento físico» (San Buenaventura)
«La Madre del Redentor nos precede y continuamente nos confirma en la fe, en la vocación y en la misión. Con su ejemplo de humildad y de disponibilidad a la voluntad de Dios nos ayuda a traducir nuestra fe en un anuncio del Evangelio alegre y sin fronteras» (Francisco)
«Al término de esta Misión del Espíritu, María se convierte en la “Mujer”, nueva Eva “madre de los vivientes”, Madre del “Cristo total”. Así es como Ella está presente con los Doce, que ‘perseveraban en la oración, con un mismo espíritu’ (Hch 1,14), en el amanecer de los “últimos tiempos” que el Espíritu va a inaugurar en la mañana de Pentecostés con la manifestación de la Iglesia» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 726)

DESPEDIDA

Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén.

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.

Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te bendiga.