Martes 5 de mayo de 2026

«Que no tiemble su corazón»

Martes de la V semana de Pascua

ORACIÓN PREPARATORIA

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Cristo, Rey nuestro.

¡Venga tu Reino!

“Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. Que donde hay odio, yo ponga el amor. Que donde hay ofensa, yo ponga el perdón. Que donde hay discordia, yo ponga la unión. Que donde hay error, yo ponga la verdad. Que donde hay duda, yo ponga la fe. Que donde hay desesperación, yo ponga la esperanza. Que donde hay tinieblas, yo ponga la luz. Que donde hay tristeza, yo ponga la alegría. Oh Señor, que yo no busque ser consolado, sino consolar, ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque es dándose como se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra, es perdonando, como se es perdonado, es muriendo como se resucita a la vida eterna. Amén” (Oración de San Francisco de Asís).

LECTURAS DE HOY

Salmo Responsorial

R/. (cf 12a) Bendigamos al Señor eternamente

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, Aleluya.

Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su gloria.

R. Aleluya.

EVANGELIO DEL DÍA

† Del santo Evangelio según san Juan 14, 27-31a

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “La paz os dejo, mi paz les doy; no se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: ‘Me voy, pero volveré a vuestro lado’. Si me amaran se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean. Ya no hablaré muchas cosas con ustedes, porque se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo comprenda que amo al Padre, y que cumplo exactamente lo que el Padre me ha mandado”.

Palabra del Señor

Gloria a ti, Señor Jesús

REFLEXIONES DEL EVANGELIO

«Lo que nuestro espíritu, es decir, nuestra alma, es para nuestros miembros, eso mismo es el Espíritu Santo para los miembros de Cristo, para el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia» (San Agustín)
«¡La paz esté con ustedes! Este es el primer saludo del Cristo Resucitado, el buen pastor que dio su vida por el rebaño de Dios: ¡La paz esté con ustedes! Esta es la paz de Cristo Resucitado, una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente» (León XIV)
«La paz terrenal es imagen y fruto de la paz de Cristo (…). Por la sangre de su cruz, ‘dio muerte al odio en su carne’ (Ef 2,16), reconcilió con Dios a los hombres e hizo de su Iglesia el sacramento de la unidad del género humano y de su unión con Dios (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2.305)

PROPÓSITO DEL DÍA

Ofreceré mis trabajos de hoy por alguna intención apostólica.

DESPEDIDA

Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén.

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.

Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

Dios te bendiga.